COVID-19 – Sus implicancias en las relaciones comerciales y los contratos.

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COVID-19 – Sus implicancias en las relaciones comerciales y los contratos.

Rafael Algorta / Micaela Latorre

La pandemia desatada como consecuencia del coronavirus (conocido como COVID-19), traerá aparejadas, entre otras, consecuencias económicas negativas, que se proyectarán al ámbito de las relaciones comerciales y los contratos. Frente a este -creemos- inevitable suceso, es importante empezar a pensar en ellas y la forma de prepararse para lograr mitigarlas. Uno de los aspectos legales que deben analizarse es la posible consideración del impacto generado por el COVID-19, como un hecho de caso fortuito o fuerza mayor para eximirse de responsabilidad por el incumplimiento, el cumplimiento tardío o parcial de las obligaciones asumidas, en los términos del Art. 1730 del CCC.

Es importante tener en cuenta que el evento de fuerza mayor o caso fortuito, seguramente este dado por el impacto y las consecuencias generadas por el COVID-19, y su efecto sobre la capacidad de la parte afectada para cumplir con las obligaciones contractuales asumidas. Para ello habrá de analizarse cada caso en particular obviamente. En primer lugar si existe un contrato escrito y si las partes previeron entre sus cláusulas el caso fortuito o fuerza mayor como eximente de responsabilidad o si han renunciado a su invocación. Si habiendo contrato escrito, las partes no lo han previsto o, si por el contrario, no existe contrato escrito.

En el supuesto de la existencia de un contrato escrito con cláusula relativa a la eximición de responsabilidad por fuerza mayor, debe tenerse en cuenta lo siguiente: (i) la definición de “fuerza mayor” en ese contrato para determinar si hay algún evento expreso que incluya como factor eximente eventos como el COVID-19, (ii) de no hacerlo, si el lenguaje general es suficiente para considerar al COVID-19 y sus consecuencias como eximente, (iii) de cumplirse con alguno de los puntos mencionados, revisar atentamente los requisitos necesarios para cursar la notificación a la otra parte , reuniendo en el mismo acto todos los documentos de respaldo que deben proporcionarse para dar por terminada la relación contractual habida.   

Para el caso de que el contrato no contenga una cláusula especifica que exima de responsabilidad a la parte incumplidora por cuestiones de fuerza mayor, eso no impide a la parte afectada su invocación como también buscar otras eximentes de responsabilidad, como por ejemplo la frustración del objeto del contrato sin culpa del incumplidor. Si bien esta causal puede resultar más difícil de probar ya que se deberá acreditarse no solo la circunstancia imprevisible que no ha sido imputable a quien o alega, sino también la adopción de las medidas tendientes a mitigar el evento y sus consecuencias, dejando de manifiesto que no existen medios alternativos para cumplir con el contrato en cuestión.

Frente a cada uno de los supuestos deberán analizarse las consecuencias y las medidas preventivas que pueden tomarse anticipadamente para mitigar las eventuales consecuencias derivadas del incumplimiento causado por los trastornos ocasionados por el COVID-19 en la vida en general y la producción en particular.

Tal como se ha indicado precedentemente, la invocación de la causal no es suficiente, deberá demostrarse cuál ha sido el impacto y cómo ha impedido a quien la alega, el cumplimiento de las obligaciones asumidas. 

En cualquier caso creemos importante que se analicen los contratos escritos, en caso de haberlos, para determinar de qué forma proceder ante este hecho (COVID-19 y sus consecuencias) para que pueda ser considerado como caso fortuito o fuerza mayor.

A su vez, si la afectación de la actividad como consecuencia del COVID-19, hará prever que no se logrará cumplir con las obligaciones asumidas, por aplicación del principio de buena fe, analizar si la comunicación a la contraparte puede mitigar las eventuales consecuencias dañosas del incumplimiento, e informarlo.  

En conclusión, ante la extrema situación crítica a nivel social y económico por la que se encuentra atravesando la Argentina y muchos otros países, analizar las implicancias antedichas, podrá evitar que se ocasionen o agraven los perjuicios, de manera de evitar también un litigio.